Defender medidas tributarias nunca es popular, y esta opinión me atraerá más piedras que aplausos. Aun así, con formación en los temas de hacienda y finanzas públicas de Colombia, debo decir, con plena convicción técnica, que el Decreto Legislativo 1474 fue una decisión correcta, proporcionada y necesaria para evitar que el país entre en un colapso fiscal inminente. El presupuesto de 2026 está desfinanciado en 16,3 billones de pesos por la caída de dos proyectos de financiamiento en el Congreso, y el Gobierno agotó todas las medidas ordinarias antes de declarar la emergencia económica.
El Decreto 1474 no es un capricho político: su objetivo exclusivo es conjurar la crisis e impedir la extensión de sus efectos. Todas sus medidas son transitorias, vigentes solo para el año gravable 2026, y el próximo gobierno que se posesiona en agosto, heredará un presupuesto financiado sin la carga de estos impuestos excepcionales.
El decreto no hipoteca el futuro; estabiliza el presente para facilitar la transición gubernamental. Y aunque muchos analistas anticipan que la Corte Constitucional podría tumbar el decreto, debemos permitir que el alto tribunal haga su trabajo. Así funciona un Estado de Derecho.
El decreto amplía temporalmente la base del impuesto al patrimonio a quienes tengan más de 40.000 UVT de patrimonio líquido. Además, introduce una tabla progresiva que aumenta la tarifa marginal desde el 0,5 % hasta el 5 % para patrimonios extraordinariamente altos. No se grava a la clase media ni a pequeños empresarios: se pide un esfuerzo adicional a menos del 2 % de los contribuyentes, quienes tienen mayor capacidad contributiva. Esto es progresividad real, como exige la Constitución. En una emergencia fiscal, pedir más a quienes más tienen es una medida justa y necesaria.
Estoy convencido de que el Decreto 1474 acierta al aumentar temporalmente los impuestos a productos nocivos que afectan la salud pública. Elimina un tratamiento preferencial del IVA a licores que carecía de justificación redistributiva y eleva la tarifa del 5 % al 19 % durante 2026. ¿Por qué el consumo de alcohol debe tener ventajas tributarias frente a otros bienes?
Con destinación exclusiva al financiamiento de la emergencia, actualiza las tarifas del impuesto al consumo de licores, cigarrillos y vapeadores en armonía con estudios del Ministerio de Salud para reducir significativamente el consumo de alcohol y tabaco, con beneficios directos en enfermedades evitables y, a futuro, en el gasto público en salud. Es una medida fiscalmente eficiente y socialmente responsable.
Algunos gobernadores objetaron estas alzas impositivas alegando que podrían disminuir los ingresos regionales destinados a salud, deporte y educación, puesto que el impuesto al consumo de licores y cigarrillos financia rentas departamentales. Sin embargo, el decreto fue cuidadoso para no vulnerar la autonomía ni el financiamiento territorial: solamente el ingreso adicional por el aumento de tarifas en 2026 irá al Presupuesto General de la Nación y mantiene intacta la base histórica de recaudo para departamentos.
Los juegos de azar operados exclusivamente por internet pagarán IVA para corregir una desigualdad frente al juego físico y evitar que actividades lucrativas queden por fuera del sistema tributario. El decreto también incluye a operadores extranjeros con usuarios colombianos, cerrando una brecha clave en la tributación digital. Este impuesto, de destinación exclusiva para financiar la emergencia, da un paso adelante hacia la equidad tributaria en la economía digital.
Crea un impuesto temporal del 1 % sobre la primera venta o exportación de petróleo y carbón, aplicable solo a empresas con renta líquida superior a 50.000 UVT. No afecta a pequeños productores y refleja un principio elemental: en una crisis se puede pedir un esfuerzo razonable a sectores con utilidades históricamente altas. Es también una medida coherente con las externalidades ambientales asociadas a estos sectores. Los recursos, nuevamente, son exclusivos para conjurar la emergencia.
Pero el decreto no solo recauda: también facilita que contribuyentes morosos regularicen su situación creando una normalización tributaria del 19 % para activos omitidos y pasivos inexistentes, lo que permite sincerar patrimonios escondidos y ampliar la base del futuro; se habilitan conciliaciones contenciosas con rebajas del 80 % de sanciones y condiciones especiales de pago donde solo se paga el 15 % de las multas y una tasa de interés reducida del 4,5 %. Son medidas pragmáticas que permiten recaudar recursos inmediatos sin asfixiar a los contribuyentes.
El Decreto 1474 no es perfecto, pero es necesario, proporcional y transitorio. No tengo dudas de que cumple los criterios de necesidad, conexidad, proporcionalidad y temporalidad exigidos por la Constitución. No crea impuestos permanentes; no afecta bienes esenciales; y concentra el esfuerzo en sectores con holgura económica.
Las medidas responden directamente a los hechos sobrevinientes citados en la declaratoria de emergencia. Ahora corresponde a la Corte Constitucional decidir sobre su validez del Decreto 1390 de emergencia y el Decreto 1474 de medidas tributarias, y evaluará si los hechos eran sobrevinientes, si se agotaron alternativas ordinarias y si las medidas son proporcionales y conexas con la crisis. Mientras tanto, debemos permitir que los decretos actúen en favor del interés general.
Debemos reconocer que el Gobierno enfrentaba obligaciones constitucionales ineludibles: la Corte Constitucional ordenó equiparar la UPC de salud, que requiere 3,3 billones; la seguridad ciudadana demanda 3,7 billones ante ataques con drones; los subsidios de energía eléctrica pendientes suman 5,1 billones; y existen sentencias ejecutoriadas por pagar. Estos no son gastos discrecionales; son obligaciones jurídicas del Estado.
Soy consciente de que esta opinión me expondrá a críticas y asumo la responsabilidad para defender medidas impopulares en un país donde cualquier aumento tributario genera rechazo visceral. Pero mi compromiso es con el análisis técnico, no con la popularidad ni el sesgo ideológico. El decreto tiene fundamentos constitucionales sólidos, responde a una crisis real, incorpora principios de progresividad y equidad, incluye beneficios para contribuyentes y es temporal; por eso merece una defensa que hasta ahora pocos se han atrevido a plantear.
Colombia necesita madurez democrática para entender que los estados de excepción no son golpes de Estado, sino herramientas constitucionales para crisis extraordinarias. Si la Corte Constitucional determina que el Gobierno excedió sus facultades, así lo declarará y las medidas caerán. Ese es el Estado de Derecho funcionando. Hasta entonces, reconozcamos que gobernar en medio de un Congreso adverso y un presupuesto colapsado requiere decisiones difíciles. Y como dijo el filósofo de La Junta: «Se las dejo ahí…” @LColmenaresR

Excelente y objetivo análisis.
Me párese un excelente análisis técnico alejado de posturas ideológicas y de posiciones politiqueras que son las que han Tenido engañado al pueblo. Desde cuando los licores y el tabaco se volvieron artículos de primera necesidad cuando lo que hay es que desincentivar el consumo en beneficio de la salud pública.
Exelente analisis, sin sesgo político, solo pensando como colombiano que desea el bienestar del pais. Felicitaciones
Dr. Colmenares, gracias por sus aportes permanentes a nuestro desempeño profesional. Su análisis, muy pertinente, ayuda a socializar la norma de una manera imparcial y objetiva. El temor es la «temporalidad» de las normas que terminan generando un manto de duda y desconfianza.
Pienso que el Estado debe centrarse en el ataque frontal a la evasión, el contrabando y la corrupción queson los generadores de los problemas de la Nación. Mientras no se ataquen esos flagelos se seguirá soportando con la carga impositiva que impide el desarrollo real.
Su opinión es acertada y valedera, no podemos dejar que los que más recursos tienen que más desangran las arcas del Estado sean quienes menos contribuyan con el sostenimiento del país al que consideran propio y a los demás sus esclavos. Lo legal es legal por ley y por naturaleza no por odios y condiciones.
El sr Colmenares cumple con hacer un riguroso y sustentado análisis técnico, le felicito. mmmm….. muchísimas veces hemos visto como impuestos temporales pasan a ser permanentes, todo se quiere corregir incrementando impuestos, y muchas veces hemos visto cómo se flexibilizan las reglas para que los morosos paguen. Aún no hemos visto de parte del estado contribuir con eficiencia y transparencia en el manejo de los recursos que con mucho esfuerzo pagamos los contribuyentes, y otros privilegiados contribuyentes también pagan. El contribuyente siempre «contribuye» porque la ley la impone el estado y hay que cumplir. el estado no «contribuye» con el mismo esfuerzo y esmero o lo hace muy poco. Gracias por su análisis, merecemos exponer diferentes puntos de vista, siempre que se haga con respecto
Excelente análisis, yo no he estado de acuerdo con muchas medidas de este gobierno, pero se requieren análisis como estos para entender que aveces las medidas que se tomas son las que necesitamos no las que merecemos o queremos, y que aveces se requieren medidas extremas para que el bien común prime sobre el particular
Excelente análisis, claro, concreto y bien sustentado. Es evidente que el Decreto 1474 es más que necesario en nuestro país como fue planteado en forma temporal. El Sr Colmenares tiene muy claro que estas opiniones se deben hacer sin sesgos políticos o ideologicos, cosa que la gran mayoría ignoran.
Es totalmente cierto y el problema es que el presidente que llegue le va tocar así no lo quiera hacer una reforma tributaria antes de septiembre de este año y con su permiso lo voy a pegar en mis redes sociales
El contenido del decreto 1474 es a todas luces positivo porque se requiere urgentemente cerrar el hueco fiscal para financiar gastos esenciales del Estado en salud, educación, gestión de desastres, seguridad en este año (2026)
La sobretasa al sector financiero y la formulación y ajuste al impuesto de patrimonio es una justa acción de equidad fiscal para que los que tienen mas recursos contribuyan a aliviar los gastos sociales.
Aplaudo la importancia de su oportuna y patriótica opinión.
completamente de acuerdo con tu excelente analisis.
Porqué siempre hay que buscar la plata en el bolsillo de los que trabajan y de los que generan empleos limpia y honestamente? porque no piensan primero en eliminar el derroche?? si no hay plata para el gasto social, porque sí tiene que haberla para despilfarrar? porqué «sí hay plata» para robársela y comprar congresistas para que aprueben leyes que favorezcan a unos pocos? Porqué en época de supuesta escasez, se puede dar el lujo de destruir la empresa mas rentable del país y que más ingresos le reporta a la nación??? Que el odio a ciertos personajes, no los lleve a salir a defender a otros peores. Aquí el tema no es si los impuestos son o no necesarios, para sufragar una crisis («que hasta diciembre no existía porque éramos la 4a economía del mundo»). En años electorales, debería prohibirse reformas tributarias y decretazos de este tipo. El verdadero problema es que no se piensa en la reducción del gasto y la generación de ingresos propios, sino en cubrir el déficit sacando la plata del bolsillo de los que si trabajan. Porqué hay que llegar a una situación crítica para justificar medidas represivas como estas? o van a decir que estamos en una situación imprevisible? El odio por el empresariado, quienes son los que generan empleo y dinamizan la economía, nos tiene donde estamos.
DR. Colmenares el análisis positivo y sincero son adoctrinamiento político nos enriquece, en una Colombia tan paralizada e influenciada por doctrinas perversas y adornamientos malévolos que solo nos inducen a la ignorancia y la falta de cultura y conocimiento. agradezco sus buenos comentarios y su visión futurista de lo que nos espera para los colombianos y lo que viene a las generaciones futuras muchas gracias
DR. Colmenares el análisis positivo y sincero sin adoctrinamiento político nos enriquece, en una Colombia tan paralizada e influenciada por doctrinas perversas y adornamientos malévolos que solo nos inducen a la ignorancia y la falta de cultura y conocimiento. agradezco sus buenos comentarios y su visión futurista de lo que nos espera para los colombianos y lo que viene a las generaciones futuras muchas gracias
Excelente exposición técnica nos ayuda a fortalecer la democracia y ampliar nuestro criterio
mi querido colega muchas gracias por sus comentarios acertados y sin ningún sesgo político solo lo que dicta su experiencia y la academia.
mi Dr. necesito una asesoría profesional sobre una sobretasa de un municipio. como hago para contactarlo gracias.
Análisis crítico de un gran tributarista, pero estoy de acuerdo con Óscar Guarin, en el sentido de la temporalidad, que terminan siendo para siempre. Se debe atacar la evasión y la elusión, ahí está la plata.
Excelente análisis
Estoy de acuedo con ese analisis real, justo y en beneficio de la nacion, pero luchar contra la adversidad es dificil, ojala no se caiga.
que buen análisis ojala el empresariado que tenga deudas con la dian aproveche esta oportunidad de ponerse al dia y evitar temas penales.
Dr. Colmenares muy acertada su opinión aca opera el principio de la equidad tributaria lo que ocurre es a muchos que la tienen les duele que les quiten y esto es un universo pero aquí como hay tanta desigualdad, algunos sectores como por ejemplo el sector financiero que acumula tantas utilidades y el aporte que haces es muy insignificativo y que de decir los hidrocarburos.
El temor del pueblo colombiano está en el incumplimiento de los gobiernos, se crean impuestos y medidas temporales que se convierten en permanentes, obligatorios y cada día los contribuyentes son los diezmados
Dr. Colmenares, gracias por su aporte. Estoy de acuerdo en que no debemos guiarnos por prejuicios ideológicos; lo bueno debe reconocerse y el mal combatirse. No obstante, discrepo de algunos impuestos implementados bajo la emergencia económica, como el incremento del IVA a los licores del 5 % al 19 %; asimismo, considero que a los juegos de azar no se les debería aplicar el 19 % de IVA, sino que este porcentaje de IVA al vicio debería ser mayor y tener un carácter permanente.
Un Estado siempre debe contar con financiamiento para resolver los problemas de sus ciudadanos; por ello, respaldo la declaratoria de emergencia para aliviar el déficit fiscal colombiano. Sin embargo, resulta injusto que aumenten los impuestos sin que mejore la eficiencia, eficacia y transparencia en el manejo de los recursos. Por el contrario, persisten el despilfarro y los escándalos de corrupción, independientemente de la ideología del gobierno de turno. Al final, ¿qué excusa darán cuando se obtengan los rubros necesarios para cumplir las obligaciones constitucionales, pero estas sigan sin cumplirse?
Buenos días para Todos y prinicpalmente para el Dr. Colmenares… desde el respeto le pido haga una reflexión aritmética de las siguientes fuentes:
1. Corrupción en la UNGRD documentada y con testigos que la cuantifican.
2. Corrupción en el sistEMa de salud denunciado por todos y hasta ahora reconocida por el gobierno.
3. Nominas paralelas y aumento desbordado de la contratación en finales de 2025 y principios de 2026.
4. Turismo Político del Presidente y Vicepresidente.
5. Costo de Vida de la Primera dama.
6. Sostenimiento de Carlos Ramon condenado por desfalco.
7. Costo del programa de diplomas de la Universidad San José.
8. Los recursos que le quitaron al ICFECS y a Colfuturo.
9. Los aportes de la seguridad social con la gestión de la UGPP se le han triplicado a este gobierno.
10. La burocracia política esta desbordad… cuanto cuestan los nuevos ministerios?
Cuantos Billones el da la sumatoria?
Seguramente existen mas fuentes de financiación diferentes a la emergencia y sus decretos subyacentes… pero le hago una pregunta a Ud. Porque no iniciar por cerrar estas fugas? y luego si hacer lo pertinente via decretos…